Venga de acuerdo hace un montón de tiempo que no cuento pero es que la inspiración es lo que tiene, llega y no avisa. Te pilla sin nada en la nevera . El otro día releía historias contadas de amores lentos, de casas de chocolate de besos con sabor a helado y me sentía bien. Parecía un cuento cronológico de historias de colores. Saben a estaciones y huelen a plastelina. Los dias siguen pasando y las cosas y los momentos y los vaivenes. Los intentas retener, organizar y analizar para luego darte cuenta de que ayer ya no existe y mañana es todavía. Es bonito releer y volver a sentir los miedos y los escalofríos, las volteretas y portazos en el corazón pero también me gusta pensar que cuando acabe de escribir este post ya será otro momento. Ando enganchada de un tipo. Mi momento no es el suyo ni siquiera mi hoy pero me crea incertidumbre y eso me da energía.
No voy a su ritmo y olvidé decirle varias cosas.
Los posts sirven para eso.
Para recordarte que un dia sentiste algo.
Guárdalo, vaya a ser que mañana no recuerdes ya su nombre.
jueves, 15 de julio de 2010
viernes, 7 de mayo de 2010
Por estas fechas
...en mi sofá naranja me recuperaba de una gripe para cumplir años y un solete azul entraba por la ventana. Eran días en que las volteretas se solapaban con ilusiones ópticas y Albert nacía. Otros se daban el sí quiero mientras Benedetti recitaba. Momentos que ahora suceden del revés pero igual. Sin algidol pero con sueño. Etapas que parecen no andar y resulta que suceden.
Escribir para contar que los días han pasado y que hay que aprender a no intentar retenerlos.
Dejar espacio para otros que quizás por miedo a no caber no llaman a la puerta.
Mañana es mi cumpleaños.
Escribir para contar que los días han pasado y que hay que aprender a no intentar retenerlos.
Dejar espacio para otros que quizás por miedo a no caber no llaman a la puerta.
Mañana es mi cumpleaños.
domingo, 2 de mayo de 2010
Domingos
Los domingos no dejan de ser domingos. No acabo de pillarles el truco ni puedo entenderlos. Lo que sí tengo claro es que te levantas diferente y hagas lo que hagas la sensación de domingo te puede. Me gustaría poder hablar con ellos y pedirles que me dejaran en paz y que pudiera ser yo sin pensar en ellos. Es que quiero que me gusten, como los espárragos que tampoco acabo de pillarles el sabor aunque me encantaría. Voy a darles una oportunidad de convertirse en otro día a ver si así acaban gustándome.
domingo, 4 de abril de 2010
Hace tiempo
Bueno es que el tiempo es bastante relativo y a uno le parece que han pasado meses y sin embargo tan sólo han sido un par de semanas. Lo de esperar es otra cosa. Nos dedicamos a quedarnos quietos a ver qué pasa, sin tomar decisiones por si fueran eocadas y simplemente esperamos a que otro nos lo solucione.
lunes, 1 de febrero de 2010
lunes, 18 de enero de 2010
Ay
Ay es que ando super perdida. Intento codificar lo que sucede a mi alrededor y suena un timbre como avisándome de que me equivoco y miro por el retrovisor y sin querer me veo corriendo por unas escaleras. El sol me da en la cara. Cuidado con lo que deseas vaya a ser que lo consigas dice la canción. Apago la radio y busco palabras para pegarlas en la nevera. Ay, es que no sé donde voy. Me tapo la cara con el edredón y alguien grita: Cobarde! Otra vez yo. No te montes películas. Deja que todo vuelva a su sitio y entonces respira fuerte y aguanta el bofetón.
sábado, 2 de enero de 2010
Es curioso

La noche de fin de año se llena de burbujas y de propósitos que luego no cumplimos, de purpurina y lentejuelas, de abrazos rotos y pequeños alborotos y miradas por encima del mantel o por debajo. Es una noche curiosa en que las uvas se convierten en silencios y los silencios en momentos. Y cerramos los ojos y pensamos que sí que valió la pena. Recordamos a los que ya no estan, a los que no estan porque no quisieron a los que nos gustaría que estuvieran. Sonreímos sin querer y queremos estar sin saberlo.
Todo es rápido.
Mi noche me sabe a arándanos y limón y es de color naranja.
Subiendo escaleras para tamborilear con los deditos en camisetas grises y pintar cuerpos que andan sólos. Borrando lienzos despacito para volver a empezar.
Y se te pegan las pestañas y el sueño se te cuela por las orejas pero no puedes dejar de hacer nudos con las manos. Y cuando llegas a casa y te colocas los calcetines piensas en que tal vez al otro lado también podré escuchar a Janis Joplin sin traicionarla.
Tal vez sea otro momento.Un momento raro. Me gusta.
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