Nunca me había planteado el disminuir la velocidad de pensamientos, acciones y demás tonterias. De hecho tampoco lo había intentado más lejos de alguna meditación o clase de tai-chi. La cosa funciona cuando te obligan y una vez aceptado pues te animas a ver si funciona. Pues qué sorpresa la mía al reconocer que no sólo parece que vivas en un campo de marihuana sino que incluso los olores te invaden el cerebro, los abrazos traspasan el corazón y los párpados se juntan con las pestañas sin querer.
Bueno esto de los ritmos pasa como con las personas. Algunas forman parte del concierto y otras desafinan. Lo que pasa es que no todos siguen la partitura y en ocasiones hay que volver a empezar. Es un tanto frikie la situación de lentitud pero nos vamos acostumbrando. Mi cuerpo sobretodo. A mi cerebro le quedan unos días para llevarse bien con la lentitud y el silencio. Cada uno a su tiempo. Cada cual a su rollo y mientras tanto yo: intento afinarme.
Un besito
domingo, 5 de diciembre de 2010
lunes, 1 de noviembre de 2010
viernes, 27 de agosto de 2010
Sin dormir
¿Qué haces cuando no hay manera de que se te peguen las orejas a la almohada? ¿qué piensas cuando ves como los bostezos se ríen de ti sin compasión? ¿qué dices cuando los libros de la mesilla tienen las páginas pegadas? Pues nada
lunes, 2 de agosto de 2010
Ojos marihuana
Ay que te lo pierdes príncipe de las mareas, hay que casi me atrapas con esos ojos color marihuana y me golpeas la boca con el borde de un soplido. Ay que me pierdes y con ello mi risa y el mirarte que no es fácil y el hablarte que me entusiasma, no dirás que no te aviso que ahora me apetece y si no sonríes me aburro y te quiero esperar pero no siempre. Ay, ay que te estoy llamando y no me oyes que te hablo y no me ves. Ay que igual yo me noto que tu espalda me resulta grande y que sigo prefiriendo verte de reojo sin palabras. Ay que duro el silencio donde habitó el humor sin demasiado esfuerzo. Ay que me da pereza y lo noto. Pena de no vivirlo, de no entenderlo. Qué lástima con esos ojos.
miércoles, 21 de julio de 2010
Pim pam
-¿Oiga, perdone...puedo abrazarla?
-Es que yo soy mayor
-No me importa, será un abracito sin más
-Venga vale
( Buf se me olvidó mi edad)
-Gracias
-Es que yo soy mayor
-No me importa, será un abracito sin más
-Venga vale
( Buf se me olvidó mi edad)
-Gracias
jueves, 15 de julio de 2010
Tiempo
Venga de acuerdo hace un montón de tiempo que no cuento pero es que la inspiración es lo que tiene, llega y no avisa. Te pilla sin nada en la nevera . El otro día releía historias contadas de amores lentos, de casas de chocolate de besos con sabor a helado y me sentía bien. Parecía un cuento cronológico de historias de colores. Saben a estaciones y huelen a plastelina. Los dias siguen pasando y las cosas y los momentos y los vaivenes. Los intentas retener, organizar y analizar para luego darte cuenta de que ayer ya no existe y mañana es todavía. Es bonito releer y volver a sentir los miedos y los escalofríos, las volteretas y portazos en el corazón pero también me gusta pensar que cuando acabe de escribir este post ya será otro momento. Ando enganchada de un tipo. Mi momento no es el suyo ni siquiera mi hoy pero me crea incertidumbre y eso me da energía.
No voy a su ritmo y olvidé decirle varias cosas.
Los posts sirven para eso.
Para recordarte que un dia sentiste algo.
Guárdalo, vaya a ser que mañana no recuerdes ya su nombre.
No voy a su ritmo y olvidé decirle varias cosas.
Los posts sirven para eso.
Para recordarte que un dia sentiste algo.
Guárdalo, vaya a ser que mañana no recuerdes ya su nombre.
viernes, 7 de mayo de 2010
Por estas fechas
...en mi sofá naranja me recuperaba de una gripe para cumplir años y un solete azul entraba por la ventana. Eran días en que las volteretas se solapaban con ilusiones ópticas y Albert nacía. Otros se daban el sí quiero mientras Benedetti recitaba. Momentos que ahora suceden del revés pero igual. Sin algidol pero con sueño. Etapas que parecen no andar y resulta que suceden.
Escribir para contar que los días han pasado y que hay que aprender a no intentar retenerlos.
Dejar espacio para otros que quizás por miedo a no caber no llaman a la puerta.
Mañana es mi cumpleaños.
Escribir para contar que los días han pasado y que hay que aprender a no intentar retenerlos.
Dejar espacio para otros que quizás por miedo a no caber no llaman a la puerta.
Mañana es mi cumpleaños.
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